SOMOS OLIMPICOS
La llegada al Club de Golf y Hotel Avándaro
Nos transportaba a un escenario sin igual, la arquitectura lograda por el Arq. Artigas evocaba una sensación muy especial. La chimenea del Club, los techos de teja a dos aguas, los pisos con troncos incrustados rodeados de piedritas, las callecitas de empedrado que nos dirigían a sus 14 cabañas, todas muy acogedoras con sus terrazas de madera, y tabique aparente, sus baños de Talavera eran realmente una belleza.
La escena era especial, una mesa de domino en la esquina, otro grupo armando el foursome junto al bar, las señoras platicando y jugando canasta, los niños con sus botas de plástico compradas en el pueblo, estaban listos para iniciar la aventura de un fin de semana sin igual.
Había que tener un Hotel para llevar a los potenciales compradores de un terreno, que seguramente sería un nuevo colono el día de mañana. Nos recuerda José Luis Chain, el servicio tan peculiar que tenía el Hotel; en la recepción a Don Beto Rodríguez, ayudando a prender las chimeneas, muy atento a lo que se le ofreciera a los huéspedes.
El campo de golf, que se construyo sobre una milpa, no era cualquier cosa, había sido diseñado por Percy Cliford, quién era el arquitecto de moda de campos de golf en su momento, había recién terminado el Club de Golf México a ordenes de Don Miguel Alemán. Pero este campo tenía algo muy peculiar, los greenes tenían forma de países, China que era el hoyo 13 era uno de los hoyos más difíciles o Japón que era el hoyo 9era en donde se definían las apuestas.
El país se preparaba para recibir los juegos Olímpicos y Avándaro había sido seleccionado para llevar a cabo la prueba de los 3 días, ésta era la oportunidad de poner este hermoso lugar en el mapa con este evento. Había que tomar el riesgo de tener que hacer nuevas inversiones, pues irían Reyes y personajes muy famosos a nivel mundial al lugar y había que hospedarlos y darles servicio. Era de poca importancia que el campo de golf sufriera destrozos, comparado con la magnitud del evento, pues éste serviría de pista para la competencia de los 3 días. Se habían construido obstáculos de salto en varias zonas, junto al green del hoyo 2, la subida del hoyo 7 y la dificultad que representaría en el recorrido brincar el río del hoyo 15, pero finalmente serían recordados en todo el mundo. Avándaro aparecía en todos los periódicos del país y del mundo entero...¡el evento había sido un éxito!
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